Ir contra la vida

Miércoles 17 de septiembre.

Son las 7:30 en Zaragoza.

(Te adelanto que esta newsletter es una movida reflexiva para hablar contigo de tú a tú. Así que si te gusta la idea de compartir este rato juntas, hazte un café, un té o un cola cao.)

La vida tiene sus ritmos.

He pasado unas semanas de muchísima frustración.

Por querer llegar a todo.

Y como dice Sergio Fernández.

En la vida no hay tiempo para todo, pero la buena noticia es que sí que hay tiempo para lo importante.

La realidad es que no he podido avanzar con el libro.

Entre el trabajo, la boda y otros temas… no ha habido tiempo.

Bueno, sí que lo ha habido.

Y sí, todo es cuestión de prioridades. Y sigo aprendiendo a hacer eso.

Este año como te comenté en la anterior newsletter, me he dado cuenta de que me tiendo a auto explotar.

A alguna más os pasa?

Y sobre todo, me doy cuenta de lo mucho que me distraigo y “pierdo“ el tiempo.

Entendiendo perder el tiempo hacer algo por inercia que ni siquiera has elegido (mirar whatsapp, redes sociales, el correo…)

El caso es que no quería pasar por eso. Por ese estrés y ese agobio auto impuesto.

Así que paré el libro básicamente porque era más “parable“ que organizar la boda 😅 

No tenía ni idea que una boda implicaba tantas cosas.

La inocencia de un “sí, quiero“ todo lo que conlleva después.

En fin.

Pensaba sacar el libro antes de la boda y no va a ser así.

Y sabes qué? No pasa nada.

Bueno, si pasa, que habrá que esperar más.

Hay veces que hay que elegir.

De hecho, siempre hay que elegir. Incluso aun cuando no eliges (y no es un juego de palabras).

Necesito un break, un descanso.

Bajar revoluciones y priorizar.

A veces la vida de arrolla y ni siquiera te das cuenta de que no estás priorizando tu vida ni lo que quieres.

Por eso insisto siempre en la necesidad de parar.

Tantas veces me sorprendo dejándome arrastrar por algo que ni siquiera me he planteado si quiero…

Así que esto es un recordatorio para ti también por si acaso te encuentras en una situación parecida.

Y qué pasa con lo que sí que quiero?

El problema es que muchas veces no sabemos ni lo que queremos.

Yo estoy empezando a descubrir alguna de esas cosas.

Y me encanta poder compartir ese camino contigo.

Muchas veces me siento como una niña perdida con un montón de preguntas a las que no sabe dar respuesta (aún).

Quizás por eso Aimara tiene tanto sentido para mí y para tantas de vosotras.

Espero que esta newsletter te haya servido para llevar algo a tu vida.

Nos vemos en la siguiente.

Hasta entonces, ya sabes.

Recuerda quererte mucho.

Tam.

PD: Por si aún no lo tienes, Aimara tiene un libro precioso llamado Aimara y el Lobo Blanco