Clase de Yoga

Miércoles 16 de julio.

Son las 7:37 en Zaragoza.

La semana pasada hice la mejor clase de yoga que he hecho.

Y esto te interesa por una sencilla razón.

Te explico.

Hasta ahora, había hecho yoga en el gimnasio con una profesora.

El primer día que apareció por clase su cara me transmitió: qué pereza tener que dar clase ahora.

Puede que fuera real o no.

No lo sé y ni siquiera es eso lo importante.

Dio la clase.

He ido a varias clases con ella.

Todo bien. Todo correcto.

Pero…

Se fue de vacaciones.

Vino un profesor a dar sus clases.

Su cara.

Su energía.

Su predisposición.

Su PASIÓN por lo que hacía.

Era todo diferente.

¿Qué te quiero decir con esto?

Quizás ya lo has entendido.

Pero por si acaso te lo explico.

Hace falta gente con ganas y que haga las cosas con pasión.

Porque queramos o no, transmitimos e inspiramos en base a lo que llevamos dentro.

Y sí, la primera profesora daba las clases correctamente.

Pero el último profesor aparte de dar las clases, inspiraba a sus alumnos.

Hay una gran diferencia.

Si quieres algo hecho con pasión.

Será el próximo libro de Aimara.

Hace tiempo que decidí no crear nada si no era así.

No sé aún cuándo saldrá.

Hasta entonces.

Te recomiendo el primero si aún no lo tienes.

También está hecho con mucha pasión.

Nos vemos en la siguiente newsletter.

Hasta entonces, ya sabes.

Recuerda quererte mucho.

(Y rodéate de proyectos y personas con pasión).

Tam.