Tenía fecha para acabar con mi vida

Miércoles 13 de mayo en Zaragoza.

Lo que te voy a contar en esta newsletter es tan crudo como real.

Puede que conozcas a alguien cercano o que tú misma hayas pasado por esto.

Hace unos meses conocí a una chica que contó que tenía fecha para acabar con su vida.

Lo tenía todo planeado.

Quizás te preguntes por qué quería hacerlo.

Simplemente quería dejar de sufrir. Descansar.

Esa fue la palabra más repetida: descansar.

Había vivido ciertas situaciones en su infancia que le atormentaban.

Y estaba agotada mentalmente.

Pero un día tomó la decisión de elegir otro camino.

De apostar por vivir.

Dejar el pasado atrás y no quedarse atrapada en el sufrimiento de su mente.

He conocido a varias personas en esta situación.

Alguna de vosotras me ha escrito contándomelo.

Quizás eres una de ellas.

Sé lo que es rechazar algo que te está sucediendo.

Sé lo que es entrar en un bucle de sufrimiento.

Pero honestamente no sé lo que es llegar al punto de querer desaparecer por completo.

Lo que sí sé, es que hay prueba de que personas que quisieron tomar la decisión, no lo hicieron.

Y sé que el sufrimiento, puede disminuir.

Yo no he llegado al punto de no sufrir.

Aún me queda un largo camino para eso.

Pero sé que cuando estás en compañía, ciertas cosas se viven diferentes.

Por eso creé el proyecto de Aimara.

Porque de alguna manera, nos conecta para no sentir que estamos solas en esto.

Porque al final, a todas nos pasa lo mismo.

Y si estás leyendo esto, es porque has elegido vivir.

Y vivir, tiene cosas maravillosas.

Como la que te contaré en la siguiente newsletter.

Hasta entonces, ya sabes.

Recuerda quererte mucho.

Tam.